"Amamos viajar con nuestros animales"

Hace 25 años , Julia y Tomás no imaginaban que la onda Pet Friendly les posibilitaría ir y venir por el mundo con sus queridas mascotas como ahora lo hacen

Julia y Tomás hace dieciocho años que están casados y algo más de veinticinco que se conocen . El encuentro se dio naturalmente en medio de un viaje.  Uno iba a Colmar, el otro visitaba  Breisach . Con poco equipaje y muchos sueños, desde el inicio supieron que compartían el interés por viajar .

Con el tiempo fueron otras las coincidencias más allá de los viajes y las maletas.  Una y muy fuerte,  el amor por las mascotas. A él le fascinan los perros y ella adora a los gatos, aunque sería más justo decir que enloquecen por cualquier bicho que camina.

No tienen hijos pero siempre tuvieron mascotas. Cuando fueron a vivir juntos,  a “los míos y los tuyos “ sumaron un terrier inaugurando la temporada de “los nuestros”. Hoy conviven con Lorenzo, un inquieto dálmata bautizado así en honor al equipo de fútbol del que es socio Tomás,  Simba un cariñoso caniche a quien le conservan el pelo largo y Patricia, una gatita blanca dorada que Julia “adoptó” en la calle.  Lorenzo, Simba  y Patricia , impecables, ocupan en la casa lugares de privilegio; dormitan en los sillones del living, siguen a sus dueños por cada rincón  y conviven armoniosamente.

 

Sin embargo, durante mucho tiempo para Julia y Tomás este amor por las mascotas se contrapuso a la posibilidad de disfrutar plenamente de los viajes que emprendían.  “Hace 25 años, era casi imposible pensar en trasladarse con mascotas y si acaso lo hacíamos debíamos estar pendientes de tener mucho “viento a favor”. Subirlos al auto y trasladarnos era lo de menos, el problema comenzaba cuando buscábamos el alojamiento” relata Julia.

“Tuve un doberman cuando era chico. Fue mi primer perro y nunca consideré la posibilidad de que no existiese un perro en mi vida”, se ríe Tomás y agrega: “pero sufría con la idea de pensar que el perro quedaba solo cuando me iba de viaje. Escondía las maletas lejos de su mirada para no entristecerlo con anticipación. Celebré la llegada de la “era pet friendly” y me animé – nos animamos, corrige- a incluir en casa tantas mascotas como nuestro deseo indicaba”

A mediados del dos mil Julia y Tomás visitaban a unos amigos en Viena y con sorpresa descubrieron como Kiara, la bóxer de la familia, salía a cenar con sus dueños, viajaba con ellos y era cuidada por una niñera antes de que finalmente la gerenta de recursos humanos del lugar donde trabajaban se sumara a la movida de oficinas “mascota amigables” y pudiesen incluirla en el lugar de trabajo.

Desde ese momento tomaron la decisión de forzar situaciones e ir sumándose a una tendencia que no deja de crecer hasta nuestros días: viajar con mascotas e incluirlas como algo más que una extensión del equipaje: “Naturalizábamos el hecho de llegar con mascotas a restaurantes y hospedajes y obligábamos de alguna forma a sus dueños a repensar y considerar las condiciones de admisión” comentan y entre carcajadas sueltan anécdotas risueñas “de algunos lugares nos sacaron sin contemplaciones y en otros nos ofrecieron sitios que no llegaban a la categoría de pesebres”

 

Hoy la situación varió sustancialmente no sólo para Julia y Tomás sino también para todo dueño dispuesto a compartir experiencias de viaje con sus mascotas.

En bares, hoteles, aviones barcos, subtes , taxis y hasta en el trabajo ya es habitual ver integrados a los animalitos domésticos. 

Grandes empresas en todo el mundo las incluyen naturalmente en el día a día laboral. Las mascotas no sólo viajan con sus dueños sino que conviven con ellos en el trabajo. Según estudios realizados recientemente la presencia de los animales en el ámbito laboral reduce el ausentismo en un 28 por ciento y aumenta la productividad en un 70 . Además son pocos los empleados que sienten la carga de las horas extras , entre otras cosas porque no registran la necesidad de salir corriendo en horario para pasearlos.

Julia y Tomás todavía no tienen esa suerte pero no dudan de lo que deben hacer cuando quieren viajar. Salvo por Lorenzo que por razones de tamaño requiere que tomen algunas medidas especiales de transporte, ellos se desplazan con sus mascotas,  con total tranquilidad,  en bus, tren,  avión y barco. (https://www.mi-maleta.com/que-transportin-para-animales-comprar/)

En una agenda de viaje donde figuran también las cosas que llevarán en sus equipajes, anotan rigurosos los listados de las aerolíneas y navieras que permiten mascotas , las condiciones solicitadas en cada caso en particular y los lugares que los admitirán sin condicionamientos. Aún en las escasas oportunidades que deciden viajar sin ellos , de alguna forma  “premian” a los destinos y transportistas pet friendly contratando sus servicios.

 

Julia insiste mucho que como dueño de una mascota se debe estar a la “altura de las circunstancias”  y que más allá de darles siempre el cuidado apropiado , es importante tener los objetos adecuados para su transporte seguro: ”Más allá de la revisión veterinaria de nuestras mascotas, su aseo, alimentación , el calendario de vacunación al día y el estado del transportín es fundamental. En el momento de armar las maletas, es necesario tener muy en cuenta que nuestras mascotas deben viajar cómodas y tener y ofrecer seguridad a los compañeros de viaje”  

Tomás , en tanto profundiza: “ Hoy el mercado ofrece muchas calidades y tamaños de transportín, los hay con forma de mochila, tipo jaula con dos puertas, con una, plegables, tipo bolso, de diferentes tamaños y colores, cómodos para ellos y para uno. Lo importante es entender que más allá de cumplir con las normas de transporte, aseguran al animal estar lejos del stress que puede generar un viaje y que reconocen al transportín como un lugar seguro donde descansan sin ser molestados”

Julia escucha a Tomás, sonríe y asegura tener una colección porque no puede evitar siempre caer en la tentación de comprar alguno nuevo que se adapta mejor a las necesidades de Lorenzo, Simba y Patricia .

Hoy los cinco van y vienen descubriendo nuevos lugares y eso que les parecía impensado hace 25 años, se convirtió en una situación habitual  que les permite pasear sin culpas ni preocupaciones.

Estas son algunas de las pautas para el transporte con animales domésticos utilizando avión que nos comparten y que siempre es recomendable reconfirmar con las aerolíneas

 

 

Documentación  y requisitos generales al viajar con mascotas en avión 

 

En Cabina o Bodega

  • Certificado de un médico veterinario extendido 10 días antes del vuelo que acredite el  estado apto de salud  para realizar el viaje.
  • Vacunas  vigentes y certificado sanitario.

Para las mascotas que viajan en cabina

  • Recordar que se admite un solo servicio de traslado de mascota por pasajero adulto. No se podrán asignar asientos en primera fila o salida de emergencia los que viajan con mascotas
  •  El peso máximo de la mascota no debe superar los 7 kgs/15 lbs. incluyendo el peso del contenedor o transportín
  • El contenedor no debe tener ruedas y debe cumplir con las siguientes especificaciones en cuanto al alto (19 cm) , el ancho (33 cm) y la profundidad (36 cm)
  • Es importante que el contenedor o transportin tenga una ventilación adecuada y cuente con un cierre que asegure que la mascota permanezca allí durante todo el vuelo.
  • La mascota debe tener espacio suficiente para moverse y girar dentro de su contenedor.
  • Si el vuelo incluye paradas que permiten salir del aeropuerto, se cobrará servicio por cada trayecto

 

Para las mascotas que viajan en bodega

 

  • Los animales viajando en bodega  no pueden viajar sedados.
  • Cada pasajero puede transportar 2 mascotas en bodega como máximo
  • El transportín o contenedor debe cumplir con las siguientes especificaciones máximas: 115 cm. de alto y 300 cm. en la suma del ancho + largo.
  • Según las rutas, el peso máximo permitido, incluido el contenedor fluctúa entre 32 kg o  y 45 kg.
  • Por la seguridad e integridad de perros y gatos algunas aerolíneas se niegan a transportar en  bodega algunas razas